Oye.

•Septiembre 13, 2008 • 1 comentario

Servirá de algo?

Mis ojos arden…

Francisca

•Septiembre 13, 2008 • Dejar un comentario

Francisca, joven de 21 años. Hija de una familia humilde que en un principio vivían en el pueblo de Lota, 8va región. Su padre la abandonó a ella y a su madre cuando Francisca tenía solo 4 años, debido a esto y a todas las deudas que dejó el padre, La madre de Fran, muy dolida decide mudarse a Santiago y vivir con su hermana mayor en una pequeña casa de la comuna de Recoleta. Le inculcaron desde pequeña el menosprecio al hombre como ser humano.

La tía de Francisca era una mujer separada de mediana edad muy atractiva y coqueta, criaba a muchos gatos dentro de la casa y siempre andaba con distintos tipos mayores de quienes solía depender económicamente (no confundir con prostitución). Era todo lo contrario a la Madre de Fran, una mujer trabajadora y sumisa por naturaleza, quien no era para nada agraciada en su aspecto físico, tenía sobrepeso y facciones poco atractivas tanto de cara como de cuerpo. No solía producir su imagen con maquillaje ni nada por el estilo. Esta diferencia entre hermanas siempre se prestaba para burlas y humillaciones en tono de sarcasmo por parte de la tía de Fran hacia su madre.

Tía, quien siendo secretamente infértil siempre anheló tener una hija vio en Francisca la oportunidad de trascender como mujer. Criar a alguien a su viva imagen.

Francisca creció entre estos dos polos opuestos y mientras iba desarrollándose su tía se acercó más a ella para enseñarle lo que mejor sabía hacer: sacar partido a su lado superficial y social. Es por esto que desarrollo una fuerte admiración, cercanía y complicidad con su tía y todo lo contrario con su madre.

La madre se daba cuenta del distanciamiento entre ella y Fran a medida que esta iba creciendo y entrando a su preadolescencia. Madre, al ver que perdía a su hija, decidió apelar con amor y consentimiento hacia ella. Fran comenzó a ver en Madre una especie de sumisa sirvienta y siempre se sintió incómoda con ella y sus actos de mamonería. Fran comenzó a evitarla cada vez más y sobretodo en público, se avergonzaba tremendamente de ella y no podía concebir que alguien tan diferente a ella fuera su Mamá, aunque siempre calló lo que realmente sentía hacia ella, Francisca era incapaz de increparla a la cara, nunca daba explicaciones de sus acciones a nadie.

A medida iba creciendo, Francisca se fue convirtiendo en una chica muy atractiva para los demás gracias a las enseñanzas de su tía, cada vez más vieja y decadente. Al igual como le pasaba a su tía, Francisca no era bien mirada por las otras chicas de su edad. Nunca fue humilde con respecto a sus atributos y siempre se encargó de dejarlo en claro. Veía a todas las demás chicas como competencia. Francisca, ante la necesidad de tener “amigas”, se juntaba con quienes eran como ella, bonitas, superficiales y populares. Pero estas amistades siempre estuvieron en constante desequilibrio en el fino cordel de la rivalidad típica que surgía entre ellas en el tema del amor. Nunca tuvo amigas de verdad y nunca se entregó de verdad a la amistad.

Tuvo varios novios durante su adolescencia, a veces se los quitaba a alguna de sus amigas, a veces se lo quitaban a ella o los buscaba entre quienes podrían ser potenciales buenos trofeos frente a las demás. En ese aspecto se consideraba alguien visionaria. Así es como a los 16 años conoció a Pedreros, un chico que se hizo medianamente popular al meter el gol ganador en un partido entre liceos. Durante algunas semanas todos hablaban del talentoso chico y ella alucinada se acercó a el con su objetivo claro: Tener de novio al mejor futbolista del Liceo. Poco le duró el entusiasmo al ver que los éxitos de Pedreros no se repetían, y que principalmente este se comportaba cada vez más como su Madre, ella nunca supo recibir amor de verdad.

Francisca, quien poco a poco se fue horrorizando de su relación con Pedreros decide dejarlo sin darle mayores explicaciones. Olvidándose de él rápidamente para buscar nuevos horizontes en el área de la conquista.

Por otro lado en su casa, su tía ya vieja y acabada ya no tenía la misma suerte de antes, comenzaba a tener más problemas económicos al no encontrar quien la sostuviera. Madre ya se había estabilizado, se sacaba la cresta trabajando en una fábrica y sus años de trabajo comenzaban a rendir frutos, ascendió y cada vez ganaba más. Madre decide postular a la casa propia y dejar de una vez por todas a su hermana. Francisca, ya independiente de su tía decide dejarla sola sin remordimientos e irse con su madre quien era la única que podía sostenerla a ella y a sus ostentosos gastos.

Francisca tuvo pésimos resultados en la PSU, al salir del Liceo se quedó prácticamente vagando. Su madre, con más confianza en si misma y ya con poco amor y respeto por Francisca (Madre siempre sintió la verdad de Francisca respecto a ella) fue capaz de encararla y exigirle aportar a la casa, amenazándola con echarla a su tía si no lo hacía. La obligó a trabajar en cualquier cosa. Francisca terminó trabajando en un McDonald part-time y cursando un preuniversitario. Ella aprendió a valerse por si misma entre sus 18 y 20 años. Ya no le daba importancia a quien tenía alado. Usaba sus técnicas de coquetería con los hombres para fines prácticos, ya no por el hecho de tener trofeos. Gracias a ellos aprobaba bien sus estudios y alivianaba su trabajo en general.

A sus 21 años estalla la guerra entre Chile y sus vecinos. Su madre se devuelve a Lota dejándola a ella en Santiago. Planean juntarse allá cuando Francisca obtenga suficiente dinero para poder sobrevivir mucho tiempo más. Sorpresivamente el enemigo entra en Santiago habiendo millones de civiles aun en la ciudad, entre ellos Francisca. Cortan las rutas hacia el sur y queda atrapada en Santiago. Decide huir sea como sea. Pedreros llega a su casa herido pero con un arma y le ofrece la posibilidad de simplemente “salir de ahí”. Francisca al verlo armado no duda en acompañarle.

Pedreros

•Septiembre 13, 2008 • Dejar un comentario

Pedreros (nombre provisorio) es un joven de 21 años. Se crió en la comuna de Recoleta en Santiago de Chile, de Familia de clase media/baja, nunca resaltó en nada en especial ante los demás. Durante su vida no hizo muchas cosas más que estudiar, practicar fútbol y –en un principio- tratar de encajar entre sus pares, pero siempre le faltó personalidad y chispa para atraer a los demás. El, con el tiempo se daba cuenta de esto, por eso afirma nunca haber tenido amigos de niñez.

Sus padres atendían un bazar familiar en la propia casa, por lo que siempre estaban ocupados atendiéndole. Pedreros los sentía lejanos a pesar de estar tan cerca. Él nunca contó con sus padres, nunca les contó nada realmente personal y nunca les hizo saber las cosas que sentía realmente, las cosas que le pasaban, etc. Sobretodo a su padre quien solía ridiculizar a quienes expresaban sus sentimientos en público. Papá Pedreros, un cínico y austero viejo con 3 matrimonios en el cuerpo, con pasado de galán y actualmente en franca decadencia, sin amigos y sin contacto con ninguno de los hijos de los matrimonios pasados, intentó transmitir sus valores de hombre forjado a la antigua (“feo, peludo y hediondo”). Pedreros recuerda con resentimiento la única vez que intentó contarle a papá el problema de la poca comunicación con sus compañeros, Papá le trata de acomplejado y maricón por preocuparse de esas cosas, sacándole en cara la cantidad de mujeres que él tubo en su vida. Pedreros nunca más volvió a hablar del tema.

Pedreros siempre supo que era todo lo contrario a su Padre y recuerda con rencor las burlas y comparaciones que él hacia entre ellos dos. Pedreros aun así le quería. Todo lo que tenía era gracias a él y a pesar de su edad seguía trabajando duramente para que no le faltara nada. Pedreros cumplía con rendir medianamente bien en lo escolar. Eso era todo lo que su Padre necesitaba saber.

Mamá, una ingenua y torpe señora, quien se casó con una gran diferencia de edad entre ella y su marido, siempre fue solo una testigo en la relación familiar. De raíces humildes y muy cristianas, entregó todo su amor a su único hijo, Pedreros, quien nunca supo lidiar con tanto afecto. Ella en el fondo odiaba a Papá por el trato a veces déspota, tacaño y poco comunicativo que brindaba a ella y a su hijo. Intentó traspasarle sus valores cristianos a Pedreros, pero Papá siempre la obstaculizó diciendo que el tema de la religión era para gente idiota.

Pedreros desde su adolescencia notó fuertemente la ingenuidad y torpeza de su madre, cosa que llegaba al punto de parecerle molesto. Por eso y por efectos de su padre, pedreros nunca pudo corresponder de manera recíproca tal cantidad de amor que ella le brindaba.

Ninguno de los padres nunca supo quien realmente era su hijo. Pedrero nunca les contó en profundidad nada de lo que le pasaba ni de lo que pensaba. Todo lo disimulaba y se lo guardaba para él.

En la preadolescencia el siempre buscó un cariño y afecto por parte de alguien más, el que le daban sus padres no era lo que él buscaba, los chicos y chicas de su edad le decepcionaban profundamente, no soportaba la ligereza con la que se tomaban las relaciones personales. Siempre se llamó a si mismo un romántico, alguien fuera de lugar en una sociedad a la cual no pertenecía. Para aplacar su falta de afecto se dedicaba al deporte, entró al equipo de fútbol de su liceo. Nunca resaltó en esta actividad hasta que a los 16 años se hizo medianamente popular al meter el gol ganador en un partido Inter-escolar. Ahí se le acercó Francisca, una compañera de curso, la única mujer que entraba en su vida demostrando interés por él. Pedreros se enamoró rápido y profundamente. Estuvieron juntos un par de meses, los mejores de su vida. Él se abrió completamente a ella, cosa que nunca había hecho con nadie. Dio su primer beso con ella, pasaban todos los días juntos. Pedreros se ofrecía tiernamente para acompañarla a todos lados, hacía todo lo que ella le pedía. Se volvió alguien muy sumiso intentando demostrar su amor, tal como su madre lo hacía con él. Ella cada vez se fue comportando más distante de él mientras él más intentaba acercarse. Francisca, sin dar mayores explicaciones, lo dejó por extraños motivos que el nunca entendió. De ahí en adelante su mente se obsesionó por averiguar el motivo de esta ruptura que le había despertado del sueño de la relación. Pedreros nunca más tuvo una relación con alguna mujer

Vivió su último año de liceo intentando sacarse de la cabeza a Francisca a quien veía todos los días en clases. No se volvieron a hablar después de la relación. Pedreros entraba en trances de furia y dolor interno al ver a su ex novia con otros chicos. Solo quería salir del Liceo y no verla nunca más.

Se volvió alguien aun más melancólico y la distancia entre él y sus pares aumentó considerablemente, el mal que Francisca provocó en él le llevó a generalizar a gran parte de las mujeres y a odiar a todo hombre que pudiera haber sido el culpable de su ruptura, abandonó el fútbol, ahora con el corazón roto miraba atrás y veía lo estúpido, lo ingenuo y lo Macabeo que había sido con Francisca. Sentía como las palabras de su padre tomaban más fuerza de razón y de cómo su comportamiento se asemejaba cada vez más a la de su madre. Él decidió abandonar a la fuerza los sentimientos en stand by que aun guardaba por Francisca y hacer todo lo posible por tener más carácter sentimental. Comenzó a valorar más el amor que su madre le daba y a acercarse más a su padre.

Poco antes de salir del liceo sus padres mueren en un accidente, Pedreros queda solo y tratando de sobrevivir a sus 18 años. Sus tíos, a quienes había visto pocas veces en su vida se le acercaron y le acogieron. Pedreros quedó consternado por la muerte de sus padres, nunca se perdonó a si mismo haber empezado a acercarse a ellos tan tarde, comenzó a pensar en todas las cosas que nunca hizo y que de verdad quería hacer. Tomó las riendas de su vida y buscó trabajo sin mucha suerte. Pronto sus tíos comenzaron a presentar molestias de tenerlo, la crisis económica encarecía tremendamente la vida y estos no tuvieron reparos en hacerle ver que su estadía con ellos debía terminar.

Asqueado por la situación, Pedreros decide irse y entrar de voluntario al ejército, un lugar donde quiere empezar de nuevo. En su primer año conoce a verdaderos amigos, desarrolló relaciones de compañerismo y amistad que le recordaban a la familia que perdió. Al segundo año Chile entra en guerra con sus 3 vecinos limítrofes y se le destina a la defensa del sector norte de Santiago. La única motivación de pelear que tuvo fue la de estar siempre con sus amigos, defenderse los unos a los otros y tratar de salir vivos. Pedreros entra en combate los primeros días de Octubre tratando de defender Vespucio Norte. Sus amigos mueren uno tras otro a medida que avanza el tiempo. Pedreros va quedando solo y se reencuentra con fantasmas del pasado: La pérdida y las cosas inconclusas que podría dejar. Él siente todo el peso de la desesperanzadora situación, No cabe duda que perderá la guerra, se da cuenta de la fragilidad de su vida y entra en crisis al quedarse solo, mira atrás en su vida y la gran deuda que dejó Francisca reaparece con gran fuerza dentro de él. Encontrarla se convierte en su única cuenta pendiente.

Me gustaban las canciones de amor, me gustaban esos raros peinados nuevos.

•Julio 28, 2008 • 1 comentario

¿Sabías que…?

El zombie tal y como le conocemos actualmente nace de la infantil e ingenua necesidad de retratarnos a nosotros mismos o a quienes más odiamos (generalmente humanos, humanidad o gente común y corriente). Esto, en su época de desarrollo del tipo de zombie más famoso (el muerto que volvió a la vida para canibalear), representaba una sátira hippie (y quizá comunista, aunque suene irónico) al mundo norteamericano promedio, donde todos quienes no llevaban una vida libre de rutina, trabajo, divertimiento masivo, caía en ella.

Zombie en su caracterización más famosa es un ser humano ya muerto, sin chispa ni corazón latente que vuelve a la vida sin razón para vivir, que se mueve por instintos básicos y que busca comer a otros humanos que si tienen vida, carne fresca, cerebro, alma (sueños, iluciones, etc..) para alimentarse de el. Esta alimentación provoca la muerte del individuo vivo, quien pasa a transformarse en otro ser viviente.

El ejército de zombies por el que estamos rodeados nos buscan a nosotros, espectadores, para ser sus víctimas y pasar a ser parte de su ejército. Nosotros tenemos la opción si unirnos a ellos o vivir evadiendo nuestro destino, Ya que la zombificación es una pandemia imparable que llegó a la tierra con el fin de erradicar a la raza humana cuan meteorito eliminó a los dinosaurios. Dios nos usa a nosotros, su principal arma, contra nosotros mismos, su principal enemigo (en caso que diós exista, este puede sustituirse por cualquiera sea la creencia o no creencia del idiota de turno que lea esta sarta de bullshiterías).

Otra de las lecturas, y quizá la más comunmente usada, una vez más irónicamente, por los comunistas es comparar al zombie y a la gran masa de zombies con el sistema capitalista reinante en gran parte del mundo. Gente sumergida en un mundo de reglas y vidas arregladas donde deben hacer lo que se les obliga para mantenerse con vida. Someterse al tirano (nos remitimos al modelo de zombie pre-romero: seres controlados por una mente maestra que los usa a su antojo) Donde el dinero (carne) es el bien más preciado y el que le permite al zombie seguir caminando sin razón ni motivo. Zombies sin mayor participación social (un zombie no pesca a otro aunque trabajan en conjunto con el fin de eliminar a la humanidad viviente). Conectándose con la teoría marxista de la alienación del ser humano en un sistema opresor de derecha.

O la más simple y juvenil de comparar a la gente hueona que se mueve por la ciudad con los susodichos zombies.

¿Que tienen contra los pobres zombies?
¿El plural de zombi es zombies o zombis?

Romero en su última película (Sin contar diary of the dead) propone un cambio de roles, ahora la humanidad, encerrada en su último bastión, una ciudad fortificada como microsociedad que rechaza y se aleja del zombie para luego matarle por diversión, se jacta de su poder vanagloreandose a si misma hasta el punto en que pierden el control de su propia raza, descontrol generado por las malas intenciones y las ganas de ser alguien del grupo de nadies que viven bajo la falda de los ricos dominantes, dejando entrar a los zombies dentro de esta microsociedad, destruyendola por completo. El grupo de humanos sobrantes comprende que tal como los zombies ellos deben ser nómades y convivir en paz con ellos (ellos que presentan un ligero deterioro en sus mentes puras, aprendiendo a convivir en comunidades de zombis).

¿cual es el camino?
¿debemos de seguir tomando en serio al viejo Romero?

A esta última pregunta, y despues de haber visto Diary of the Dead, creo que la respuesta es NO.

Ojalá cambie de opinión. Por ahora sé, gracias a Dany Boyle, que hay algo peor que los zombis, y eso es un grupo de locos armados. Jo!, soy más peligroso que un zombie… Muajajaja, cuidado señoritas que con el exceso de poder todos nos volvemos violadores.

O mueres siendo heroe o vives lo suficiente para convertirte en villano.  

Chris Reiben Memories: O como el Ipod puede colarse en la confesión de un corazón roto.

•Julio 28, 2008 • 1 comentario

Madrugada del sábado 26 de Julio – Año 2008
Vacaciones de invierno. Huasco.

Aun no puedo sacarme de la cabeza la imagen mía en la escalera del metro. Acababa de despedirme de ella para siempre y necesitaba decir BASTA. Hace unos momentos tomaba de los hombros y besaba en la mejilla a la chica que me recordaba que las relaciones físicas no son lo mio. Estaba perdido y en ese momento en franca retirada de tropas como cual soldado ve toda su causa perdida y debe huir cuando lo único que le queda es su vida propia. No voy a morir por amor, no el día de hoy. Basta.

En esa escalera podía perfectamente hacerme el duro, bajar e irme en metro como si nada ubiera pasado, o hacerme el que no está afectado, o nosé… Pero quería quedarme ahí inmobil, recordarme que aun soy humano y que aun puedo saborear la derrota, que aun puedo sacar el lado bueno de las cosas malas. La gente bajaba, pasba a mi lado y seguia. Seguramente mis problemas le importaban una mierda a todos en ese momento, pero en ese lugar rodeado de gente estaba completamente solo, ya no quedaba nada más que avanzar, junto a nadie sino yo mismo. Puedo decir que ahí me reencontré con Chris Reiben.

Nos abrazamos y miramos atrás, nos dimos cuenta que esta la habiamos peleado y perdido juntos, aunque no nos habiamos visto hasta ese momento.

Debieron haber pasado como 5 minutos de mirar fijamente a un ladrillo de los tantos de aquel muro cuando espabilo a sacar mi MP3 (que no es un Ipod, odio los Ipod y todo lo que representan) y comenzar a desenredar el cable de los audifonos de la manera más lenta y torpe que pude encontrar. Recordandome a mi mismo que tenia que recoger mis pedazos e irme en silencio a mi depto, luego a mi hogar.

Y aquí estoy.

De vuelta.

•Julio 13, 2008 • 1 comentario

Bueno, una vez más aquí estoy con el mismo síndrome que me aqueja desde niño: Abandonar algo y -con un poco de suerte- retomarlo meses después. Desde el verano que no escribo en este rincón y casi en ninguno.

Bueno, es Invierno y se viven tiempos difíciles aquí en Santiago de Chile, me gustaría hacer un resumen de las cosas que me han pasado desde que entré a clases y de los efectos secundarios que me han ido dejando. No se preocupen, trataré de hacerlo entretenido:

Verano del 2008

El año comenzó con el nacimiento de los problemas que me achacarían a futuro. Tuve la genial idea de volver a Chatear con Fabiola, mi ex compañera de curso que me gustaba desde 3ero medio y que aun no podía olvidar. Les resumiré la historia de Fabiola: Era mi mejor amiga (aunque solo hablábamos por chat a pesar de ir en el mismo curso… cosas de adolescente) hasta mitades de cuarto medio donde su pololo le exigió que me dejara de escribir por “celos”… Yo me emputecí, me masacré por dentro y me mordí los dientes de la furia, estaba perdido, solo, y lo único que me importaba se había ido de la manera más cruel y repugnante. Supe lo que de verdad es odiar y amar a alguien al mismo tiempo, me afectó. De todo ese dolor tuve que sacar fuerzas para salir adelante con lo que quería hacer al acabar con 4to medio, logré salir de Huasco, llegar a Santiago, entrar a la Escuela… Pero su fantasma siempre me rondó por dentro a pesar de que a ella todo eso se le halla olvidado.

El reencuentro fue frío, poco emotivo… y tuve que hacerme solo el que quería saber como estaba, mis planes eran otros y los iba a realizar a como de lugar y cueste lo que cueste… me costaría más caro de lo que pensaba pero valió la pena. Pero las cosas no solo se remitían a esta tipa.

Conocí a un chico por Internet, iniciamos un proyecto de foro virtual para futuros audiovisualistas y estudiantes de cine. Él tenía una amiga… Días después la conocería. una tipa de 17 años (por chat, si, soy un ñoño), de nombre Paula (sí, daré nombres y todo, al diablo con ellos). Mierda, era todo lo que deseaba en una mujer, y encima estaba loca, rebosaba alegría y sensualidad punk por sus poros… no es que los punks me gusten pero era algo nuevo. Y las cosas se dieron, una vez más iniciaba algo virtual con alguien que no conocía en persona. Creí que esos días habían acabado hace tiempo… me equivoqué, sigo siendo un ingenuo.

Al menos me sirvió para estar alegre unos cuantos días, ya que todo fue muy rápido. La promesa de conocerla una vez de vuelta en Santiago me daba ánimos para levantarme por las mañanas. Mientras yo saltaba de felicidad, mi perruno compañero, Ñoki, comenzaba a incubar una enfermedad que se agravaría con el tiempo. Las cosas con Paula comenzaron a ir por un camino extraño, su alegría e insensatez adolescente nos jugó una mala pasada y de paso aprendí la lección del mes: Una mujer joven NUNCA estará realmente segura de lo que siente aunque así lo diga, NUNCA deberás encariñarte con una y SIEMPRE deberás creerle solo hasta la mitad. De paso los punks apestan, y las chicas punks apestan el triple… lecciones de vida que se aprenden por chat. Sí, querido lector, ella había cambiado de opinión. En sus palabras el miedo a la soledad, el destello de la oportunidad y la incertidumbre además de la extrañeza de las circunstancias le jugaron una mala pasada en su subconsciente que desencadenó en un sentimiento de cariño falso hacia mi persona. Pero por lo menos se dio cuenta. Ella se iba de vacaciones y un día antes me decía la verdad. Yo triste, miro hacia el lado y mi perro Ñoki muere. Las cosas no podían ir mejor.

Las cosas con Fabiola seguían igual de mal que siempre, la frialdad de sus palabras me desánimo a seguir con mi objetivo durante un tiempo. Me dediqué a lo que más podía hacer: ir al gimnasio, ver películas, chatear con los pocos que quedaban… escribir este blog.

Sin darme cuenta llegaría el día del aftermath con Paula, un mes después ella volvería de sus vacaciones, era finales de febrero del 2008 y la saludé, quizá con la fugas esperanza de que las cosas cambiaran, pero no, y no tardé en darme cuenta. Paula había firmado su sentencia de muerte para mi y gracias a Dios que conmigo duró menos que un candy. No me provocó mayores problemas.

Paralelo a todo esto los problemas familiares no se hacían esperar, pero no te creas, no me llevo mal con mis padres como los pendejos. El problema fue que a mi padre le vino una caída de salud gracias a su problema a la próstata. de los 3 meses que estuve allá, 2 se la pasó hospitalizado o en casa orinando por una sonda sin poder hacer nada. Mi padre sufría y yo también, por él, por mi, por Ñoki, por todo… Pero seguía adelante.

El día de mi partida a mi papá le dieron de alta, al fin lo pude ver bien y me fui sin preocupaciones, de vuelta a Santiago a mis labores de estudiante. Eran los primeros días de marzo.

Llegó el día de partir de mis vacaciones en Huasco y volver a Santiago. Había sido un verano de mierda y lo sabía, no creí que me esperara nada mejor, el año ya había empezado pésimo y no veía como éste podía mejorar.

Fabiola comenzó a hablarme más seguido (supongo que se aburría). Vi la oportunidad para retomar el objetivo que tenía ya planteado y estaba listo para ejecutar: Decirle todas las cosas que me había callado desde que dejamos de hablar. Eso incluye todos los sentimientos de amor y odio que me provocó y todo el daño que me hizo… algo poco saludable: abrir mi herida y refregársela en la cara para que se manche con mi sangre. Lo hice… pero eso ya es otoño.

Me cago en el celuloide

•Febrero 13, 2008 • 2 comentarios

Hay muchas cosas que me revientan las pelotas, y una de esas son los puristas, romanticones del cine. Directores viejos pero exitosos son reacios a pasarse al digital, hablan a favor de la mágica textura del celuloide y otras gansas. Ok, respetable, pero hay idiotas que dicen que el celuloide es el único formato para que una realización pueda ser catalogada como Cine, Digital? es video, no puede ser catalogado como Cine.

Y si hablamos de cine, hay algo mucho más idiota. ¿Quien es quien para decir “esto es cine y esto no lo és”? Me he topado con mucha crítica española amateur que caen en esta rancia afirmación y descalificación, claro, por una parte puedo buscarle la fácil explicación diciendo: “que va, son europeos” pero no, me parece francamente de un niño pequeño con pataleta ir por la vida e internet descalificando de esa manera… ¿Y quien sabe lo que es el cine?.

Les doy mi punto de vista como humilde cineasta latinoamericano, desde mi perspectiva personal. El cine es un lenguaje que como todos, tiene una forma de ser hablado, pero esa forma puede variar. Se puede crear jerga, se puede estilizar, se puede hacer cuentos para niños, para adultos, novelas, poemas, dramaturgia, etc. Pero el lenguaje siempre se mantendrá como base, NADA lo hará cambiar. De ahí nacen las diversas ramas del cine actual: Cine arte, cine comercial, cine B, etc… Pero todo que tenga cierto nivel de narrativa, aunque sea la minima, debería entrar en la categoría de Cine.

Y el cine yo lo puedo hacer con mi cámara del celular, con mi cámara minidv, con una arriflex de 35mm y un equipo técnico de 1000 personas atrás, con un guionista como don gato o charlie kaufman respaldandome, pero da lo mismo, es Cine igual.

Surge la duda… Y si el Cine es Cine, ¿entonces que es lo que dan por la TV? cuando esta también tiene su narrativa, muy parecida a la del cine, pero esperen un momento. La TV puede ser considerada como una rama más del cine, ¿por que? porque la TV es una hija directa del Cine, sin este, la tv no existe, o al menos no como la conocemos. Para que la gente no se confunda, vamos a crear una subdivisión (algo asi como korea del norte y del sur, cunado ambas al final son una Korea), que consiste en Cine y TV, ambas son parte del gran lenguaje Audiovisual narrativo. Y para de contar.

Me desvirtué del post y terminé dando un postulado personal sobre bla bla… Da lo mismo, no lo voy a borrar.

Ahora volvamos a lo de Video Digital y Celuloide. Yo como cineasta reconosco que he caido en la etapa en donde queremos que nuestra producción de bajo presupuesto se paresca un poquito en factura técnica a lo que podría ser una película convencional… Aplico filtros magic bullet, trato de grabar en 24p, etc… Trato de que mi película “se paresca a…” Pero no quiero estar asi por siempre, deseo encontrar aquella sensibilidad que puede diferenciar al Film del digital, aquel brillo en la imagen al cual poder sacarle partido… Tengo como película ingne a “28 días despues”… La suciedad de la imagen le viene de pelos a la película, pero no toda película será de zombis y apocalipsis, El digital se debe adecuar a todo tipo de estética donde se le requiera, y debe resaltar por algo. Ese Algo es lo que quiero encontrar.

El celuloide no me llama la atención además de no estar a mi alcance, este año me harán grabar en 16mm y por mi que fuera en HD. No creo en el romanticismo del Celuloide y pienso que la gente normal no se da cuenta de todas esas mañas… Solo quiero experimentar con digital, postproducción en pc’s caseros y cosas por el estílo… Lograr esa imagen autoral que me represente como cineasta digital, y que sea más una fortaleza en lugar de un signo de debilidad.

Hay una película sobre la que hablé en el post pasado. Film Geek se llama y la hicieron con alguna cámara digital, tal vez HD, pero de gamma media/baja. La película tiene un tono muy chillón y no está estilizada, no contiene una propuesta estética y podría pasar por un telefilm. Pero hay algo que me llama la atención ahí y es el potencial que se le puede sacar a esa imagen, una fuerza visual, quizá tan real e irreal a la vez, tan ficticia pero cotidiana… eso que hace que la realidad sea irreal pero no prefabricada, sensación que solo se da con el digital. Sin duda el digital puede transmitir emociones al igual que el Film, y resaltar esas emociones es la pega que me quiero mandar.

Ya he escrito mucho, creo que más adelante seguiré en nuevos post sobre mi propuesta.

Larga vida al digital.

Film Geek, de lo mejor que he visto en meses.

•Febrero 13, 2008 • Dejar un comentario
Scotty es un cinéfilo enfermizo. Su vida transcurre como funcionario de un videoclub donde es tan amable en su ánimo de recomendar películas a sus clientes que llega a ser molesto. Nadie quiere a Scotty, pero él no se da cuenta, o no lo quiere aceptar. Está sumido en su cinefilia y todo lo demás parece importar un bledo… Todo esto hasta que su jefe lo expulsa de su trabajo.
filmgekk

No recuerdo como llegué a esta película, pero la puse para descargar y me olvidé de ella. Antes de ayer vi un Torrent que quedó en 97,7% y decía Film Geek… No estará completa pero creo que podría verla a ver si es digna de ser borrada, ya que no creo que se descargue completamente.

Lo ubiera hecho si no me ubiera encontrado con algo tan interesante. Una imagen con una notable aberración cromática purpura en sus bordes, colores chillones, dientes de sierra y un sonido deficiente. Genial!!! una película hecha en videodigital!!!, creo que la hicieron sin dinero, esto merece que siga viendola.

Debo asumir que parecía una comedia light que se reía de la Cinefilia, pero yo sabía que no era así, se suponia que es una comedia autobiográfica del director, pero no puede ser tan decadente como promedio rojo… no, no lo era. La película se tornó en una conmovedora visión de la felicidad del individuo que se nos hace completamente agena. No tengo las palabras para explicarlo, solo les pido que vean la película.

Una película realizada con más corazón que dinero, eso dicen todos, y eso es lo más bonito que tiene… Sientes esa energía desprendida por cada falla técnica que puedes llegar a reconocer. No es “El Mariachi”, no busca aspirar a un standar de calidad… Es una película digital contemporanea donde encontrarás una forma de vida contemporanea, hecha con medios de nuestros días y por gente común y corriente de nuestros días, Su poco profesionalismo y su falta de respeto al estilo clásico de la realización hacen de la película un “bicho raro” pero de esos que me gustan, de esos que me hacen sentirme identificado con ella. Si, es Indie, pero Indie con ganas, no busca esteticismo artistico ni nada de eso… Solo la base para grabar: Contar una historia y conmover con ella.

Como interpretan el final de la película?

Juno, okey, bién pero no… a mi no.

•Febrero 13, 2008 • Dejar un comentario

Juno, una película que gusta a todos, tiene una protagonista que es bastante encaradora, linda, alternativa, chora, es una chica disfuncional, que funciona muy bién, que trata de tomarse las cosas con calma pero a la vez no, que tiene el control de su vida dandole poca importancia a las cosas pero a la vez dandole muchas, que es taaan Cuuute que es irresistible para todo baboso de la onda. Ella es color pastel y tonos apagados pero a la vez coloridos de un mundo ideal, donde no importa si es Invierno o verano, todo se ve bién y todos son felices. Juno es la novia perfecta para un chico perfecto, atleta pero no sobrado, rubio, con cara de niñito cute, de esos que están de moda ahora, es sensible, algo errante, tiene responsabilidades pero no sabe como enfrentarlas y eso lo hace uuhh adorable… podría seguir con todo el ambiente que rodea a la película.

Juno me parece una mescla entre Daria, Little miss sunshine y alguna novela adolecente. No me da deja vu, pero no creo que enfrentar un embarazo precoz de una manera tan chora sea la gran cosa.

Juno simpatiza con la masa, quizá ese sea su mayor logro, pero creo que esto va más por un trabajo de estética audiovisual más que de una historia interesante.

Debo reconocer que la película no me gusta en su mayor medida por cosas meramente personales. No soporto el nombre Juno, me parece tremendamente rebuscados cada una de sus lineas de diálogo, su estética “Cute” me tiene algo saturado y el tipo que hace de novio (el que se la pasa trotando) me parece francamente insoportable (sobretodo su cara y las estupideces que dice). Ah! y su protagonista no me parece atractiva… Quizá con el pelo suelto y una chaskilla ubiera sido mejor.

Punto a favor, me sorprendió que dotaran al personaje de Juno de un complemento tan poderoso como el del futuro padre adoptivo, y el toque del cine grotesco lo encontré genial dentro de un mundo de nuevos tópicos del cine indie/cute.

Gracias por leer.

¿Todo tiempo pasado fue mejor aunque no lo fuese?

•Febrero 11, 2008 • 1 comentario

Urgando entre mis mp3’s viejos, abandonados en una carpeta que no visitaba hace mucho en un disco duro llamado “respaldo”, encontré la banda sonora de la película La Delgada linea roja y se me vino a la mente cosas que no recordaba hace mucho, momentos, situaciones, que no destacaban por su cinética ni por su relevancia en mi vida, eran momentos en que solo ponía la banda sonora, de temas trágicos, tormentosos pero sutiles y esperanzadores, no logro describir esa música muy bién en palabras sin caer en la lluvia de adjetivos clichés… pero eso no importa ahora, ni importó en ese momento… Corrían mis 14, 15, 16 y quizá hasta 17 años, donde colocaba esa música en el pc e iba a tirarme a la cama para pensar, para sufrir y para decirme a mi mismo que era el ser humano más noble del mundo por tomar el sufrimiento, el despecho de ese amor adolecente que nunca te miró, el despecho de ser diferente, quizá rechazado, quizá apartado, pero sin duda algo solitario y reflexivo, aunque nunca llegué a nada en concreto, solo me daba vueltas y vueltas en reflexiones sin punto, no sé si abré aprendido algo entonces, pero era bonito… me sentía bién así aunque en realidad no me sintiera. Veía algo de acto heroico el hecho de aceptar ese destino separado de lo que quería y a la vez no quería… Esa niña popular que yo quería conocer, o conquistar o cualquier cosa, pero que a la vez me frenaba por pensar que en realidad el mundo donde ella vivía no era el mismo que el mío, para autoprotegerme? aun no lo sé.

Con el tiempo me empecé a dar cuenta que sufría por tonteras, creía que eso no era para mi y que si había sufrido, ya lo habia hecho lo suficiente y lo consideraba autodestructivo, decidí mirar adelante y comenzar a tomar cartas en el asunto.

Pocas veces volví a esos interminables momentos reflexivos, y ahora más grande a veces vuelvo pero no logro alcanzar el nivel de profundidad que alcanzaba en ese entonces… Ahora estoy metido en más cosas tangibles, tengo proyectos, tengo cosas que hacer, se podría decir que tengo algo de vida entre mis manos, pero hecho de menos esos momentos. Me gustaría volver ahi y atar los cabos que nunca pude atar a travez de esas reflexiones en las noches interminables, donde llegaba a conclusiones que se me olvidaban al día siguiente, donde se perdían en los sueños o pesadillas.

Ya no estoy en la educación media y el mundo perdió esa mágia de inalcanzable que poseía en ese entonces, ya no era un sendero diferente el que recorro, ahora todo es más pragmatico, todo es más tangible y lo tengo casi todo a mi alcance. Mujeres? no, mujeres no, pero perdieron relevancia, ya perdieron el misitisimo que poseían, sobretodo aquella que elegía para enamorarme secretamente, para dedicarle el sufrimiento del cual nunca ella sabría… Perdí mi valoración de heroe ante mi mismo, ahora soy un ciudadano más, con aspiraciones menores, aunque a la vista de todos yo sea el que me he rehabilitado con los años.

¿Que saco con escribir todo esto acá? quizá alguien algún día pase y lo lea, no le importará o mejor no se tomará ni la molestia de hacerlo, pero quedará acá como un testimonio para mi mismo si es que algún día me olvido de lo que algún día fui o no fui, de lo que me hizo ser así como seré… Un testimonio tangible que espero dure por mucho tiempo, y no desvanesca.

Disculpa Cristian, por las faltas de ortografía, aun soy un niño.

Adiós, mismo.